Mostrando entradas con la etiqueta Racing. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Racing. Mostrar todas las entradas

15 de diciembre de 2014

Vení, vení, soñá conmigo

Minutos más, minutos menos, a las 16:30 hs el Estadio Único de Avellaneda ya explotaba de gente. ¡¡Cuatro horas antes del inicio del partido!! Entonces pensé, incluso antes de entonar las primeras estrofas tribuneras de rigor, qué clase de destino carente de códigos puede animarse a arruinar esta fiesta? Reinaba un espíritu triunfalista. Más allá del entusiasmo de la gente de Racing, que lleva la bandera de la desmesura a todos lados, en este caso los cimientos estaban, faltaba levantar la casa en 90 minutos eternos.

Estaba todo servido para disfrutar de una fiesta grande. "Disfrutar", esa palabra extraña, esquiva, ajena, de la que los hinchas de Racing no terminamos de hacernos amigos. Porque "ésto es Racing", frase slogan que funciona desde hace décadas como marco explicativo de desgracias increíbles y finales catastróficos. Algo de eso también se respiraba (inconscientemente) ayer en el Cilindro.


Pero hubo un partido también. Y Racing lo ganó bien, con autoridad, actitud, algo de juego... Y con una diferencia menor a la merecida, pasa que si no se sufre no es Racing (sería como el lado B del "Ésto es Racing"). 

Y es un justo campeón. Porque en los últimos 9 partidos recibió sólo un gol. Ganó 8 y empató 1. Porque terminó con 41 puntos, una animalada en éstos tiempos tan mezquinos. Y porque de atrás para adelante hubo un equipo con todas las letras: "Chino" Saja, referente y clave desde la seguridad; una dupla de centrales sólida, la mejor de los últimos 15 o 20 años; un tándem Videla/Aued que funciona a modo de peaje en la mitad de la cancha y devuelve un ticket siempre redondo al pie de un compañero; un Gastón Díaz vestido de asistidor (ayer, como en todo el torneo); un Centurión más concentrado en entender los tiempos del partido que en hacer el gol de su vida; un Bou de impecable laburo sucio de espaldas al arco y aportando goles claves. Todo ésto de la mano de un Diego Cocca que se bancó todas las críticas (muchas injustas, otras no tanto...) y se supo mantener al margen de la picadora de carne en la que se convierte Racing cuando las cosas no salen. No es poco.

Y Diego Alberto Milito. Qué decir de este muchacho que no se haya dicho ya? Contagia desde el juego a sus compañeros, contagia a los de afuera por actitud y contagió a 60 mil tipos en las tribunas cuando en plena vuelta olímpica rompió en llanto, ese mismo llanto que teníamos todos contenidos desde hace años. Si sos de Racing y no lloraste en ese momento, tenés líquido para frenos en las venas...

Sentido de pertenencia. Eso es Diego Milito. Un tipo que tranquilamente podría haber seguido en Europa, ganando millones y disfrutando de otro estilo de vida. Pero no, prefirió volver al club que lo vio nacer, resignando una fortuna, para ser el líder indiscutido de un equipo que iba en busca de una pavada, una cosa de todos los días, nada importante... Gloria le dicen. Tenía más para perder que para ganar, pero no le importó nada. No nos va a alcanzar la vida a los hinchas de Racing para agradecerle...

Estaría buenísimo que este 14 de diciembre de 2014 sea un punto de partida. Acostumbrarse a disfrutar, poco menos que una quimera para nosotros. Racing es demasiado grande para esperar otros 13 años sin ganar nada. Y porque ver ese obelisco teñido de celeste y blanco, un domingo a las tres de la mañana, fue hermoso. Porque eso, "eso también es Racing"



10 de noviembre de 2014

El Mundo Racing

- Lo importante era ganar. Quedamos a tres de River.
- Sí, pero jugamos horrible, este equipo no tiene una idea de juego... Y ellos tienen un partido menos. 
- Tenemos 29 puntos con cuatros fechas por jugar!!
- Seee, pero no jugamos a nada. Cocca se tiene que ir, no es un técnico para Racing

Este diálogo se podría haber producido ayer a la salida del Cilindro entre dos plateístas. O entre dos periodistas partidarios. O entre un flaco y su novia... Porque el "Mundo Racing" es así: vamos del entusiasmo desmesurado ante la más mínima muestra desde adentro de la cancha a la frustración (generalmente temprana), cross de derecha a la mandíbula de la realidad mediante. Para volver a ilusionarnos y así, continuamente, como un círculo vicioso que se repite ad eternum.

Y en un punto todos debemos hacernos cargo. Porque votamos, permitimos que los que deciden hagan papelones impensados, que pasen técnicos con ideas de juego diametralmente opuestas en períodos de tiempo muy cortos y lleguen jugadores con contratos europeos para caminar la cancha.

Duele haber dejado pasar una década por demás favorable. Después de sacarnos de encima esa mochila de mil kilos que representó la gesta del 2001, deberían haber llegado años de tranquilidad gerencial (una vez recuperada la democracia post gerenciamiento, un triunfo impostergable), armados de planteles con más criterio que urgencia, proyectos serios y... títulos. Porque un club grande tiene que ganar títulos.

Después de resistir en la adversidad durante tantos años, el "aunque ganes o pierdas" fue nuestra única alternativa. Y no está mal, pero el quiebre del 2001 era el momento señalado para dejarlo atrás. El hincha de la hinchada está bien para el mundo de "el aguante", es pintoresco, llamativo, conmovedor... Pero un club grande es mucho más que eso. La gloria se recupera haciendo las cosas bien, eligiendo a conciencia, laburando, siendo protagonistas.

¿Que tenemos mala suerte? Puede ser ¿Qué los árbitros nos viven perjudicando? Ok, muchas veces. Pero no podemos vivir pateando la pelota afuera. Este Racing, que no juega bien (aunque en algunos partidos de este campeonato sí lo hizo) debería tomarse como punto de partida y por una vez apostar a un proyecto. ¿Que el "Mundo Racing" es jodido? Claro. Pero dejemos de hablar del "Mundo Racing" como si fuera un ente espectral todopoderoso, el "Mundo Racing" somos todos y es responsabilidad de todos volver a ser lo que fuimos.

¿Por qué escribo ésto hoy, si ganamos y estamos a tres del puntero? Porque no me gusta patear al caído y siempre desde la victoria se piensa con más tranquilidad. Y porque el Racing que queremos los que queremos a Racing, tarde o temprano,  tiene que ser pensado...